Palominos; un lugar para comer “rebien”

Por Hilda Delgadillo @hildeleli 

Disfrutar de un buen corte de carne es un placer, pero saber dónde hace la diferencia.

Siempre que pensamos en una carne jugosa, lo primero que nos viene a la cabeza son los bifes, esos cortes argentinos gruesos de ternera que nos recuerdan a los asados familiares. Sin embargo, Sonora, un estado importante por su ganadería, tiene la más selecta carne. Para lograr el mejor sabor y la máxima suavidad la preparan a las brasas con carbón de árbol Mezquite, lo que le hace inigualable.

En la cocina sonorense la carne de ternera es un componente importante. Sus cortes y qué decir de la deshebrada, la carne seca u oreada, la machaca y sus tripitas de leche de res asadas a las brasas son una delicia.

Sus tortillas de harina grandes y delgadas —conocidas como sobaqueras—, sus frijoles meneados con tres tipos de quesos y el chiltepín son ingredientes indispensables para los platillos sonorenses.

Palominos: una herencia gastronómica

Con un concepto familiar, se creó en 1973 el primer restaurante especializado en carne asada y platillos de Sonora. Su fundador, César Pavlovich Sugich, lanzó verdadera comida sonorense, con cortes seleccionados 100% de exportación. Palominos comenzó en la Ciudad de México en 1997 con el objetivo de que los capitalinos conociéramos los sabores de la gastronomía sonorense.

Como entrada degustamos de unas tiritas de sirloin de res oreadas, acompañadas con tortillas sobaqueras con salsa chiltepín, un burrito de machaca guisada con chile colorado, servidos con guacamole y un chile relleno Anaheim — chile de la región serrana de Sonora— capeado, relleno de queso y bañado en caldillo de jitomate.

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Entre que nos servían el siguiente plato, no dejábamos de comer tortilla sobaquera con frijoles meneados, cebollitas al limón y salsa picante.

Llegó el tradicional caldo con queso sonorense preparado con caldillo de jitomate, papa y chile Anaheim. Sin embargo, la crema de chile California es una delicia, ya que contiene chile verde, queso menonita y un toque de crema ácida, acompañada por croûtones.

Entre los cortes de Palominos encontramos la clásica arrachera; el filete Mignon bañado con salsa de champiñones; cortes finos como el King Rib, Top Sirloin, Rib-Eye y la Prime Rib, una costilla de 300 gramos horneada lentamente para lograr el punto perfecto.

Nosotros disfrutamos de un Filete Supremo, un jugoso corazón de filete a las brasas, la especialidad de la casa; además de un Filete de Cabrería, el tradicional de Sonora, un corte de lomo, famoso por su mínima grasa y su sabor extremo.

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Y como dulce final, el estado norteño se distingue también por sus ricos postres, como las coyotas, tradicionales galletas rellenas de piloncillo; los jamoncillos, dulces típicos de nuez; o el clásico ate de membrillo acompañado con queso tipo manchego de la región.

Av. Insurgentes Sur No. 734 Col.Del Valle Delg. Benito Juárez, CDMX.

T. 56872677

www.restaurantpalominos.com.mx