9 beneficios de la cerveza que no conocías

Yoga beer

Información extraida del capítulo LA CERVEZA Y LA ¡SALUD! de El Libro de la Cerveza Mexicana realizado por Cerveceros de México.

1. Propiedades de la cerveza

Aunque la cerveza es una de las bebidas más populares del mundo, es común escuchar que nos hace engordar. Sin embargo, estamos en un grave error si creemos que eso ocurre, en principio porque aporta pocas calorías y además es una bebida con múltiples propiedades nutritivas.

Para desmoronar ese imaginario hay que tomar en cuenta que el valor nutritivo de cada alimento depende de la materia prima con la que se compone y, en ese aspecto, la cerveza es un estuche de monerías.

Para beneficiarnos de las cualidades de esta bebida, hay que considerar que la dieta del individuo debe de ser variada, sana y equilibrada para que cada alimento aporte los alimentos nutritivos necesarios para el organismo.

Sabemos que en Mesopotamia y Egipto inició el gusto por beber el fermentado de malta, así que desde la antigüedad se sabía de sus múltiples propiedades benéficas. Por ejemplo, las mujeres utilizaban la bebida para elaborar tratamientos faciales, ya que era un gran astringente para la piel; incluso se lavaban el cabello con ella para aclararlo.

2. Cerveza y nutrición

Cada alimento se integra de elementos que lo dotan de propiedades para nutrir los órganos de nuestro cuerpo. En el caso de la cerveza, las proporciones de los nutrientes varían dependiendo del estilo, tipo y hasta la cantidad de bebida que consumas. No obstante, enumeramos las propiedades más generales de este elixir y seguramente te sorprenderán.

3. ¿Tienes sed? La cerveza es una bebida hidratante

Si hay una sustancia primordial para la elaboración de la cerveza es el agua, que representa el 95% de su composición. No es coincidencia que en días de calor extremo lo que más se te antoje sea un sorbo de chela. De hecho, se recomienda su consumo en casos de deshidratación e incluso después de un larga carrera o caminata.

Sus propiedades hidratantes se deben a la presencia de sales y minerales en el agua. La cerveza contiene principalmente calcio, potasio, magnesio y fósforo, que son muy importantes durante la fabricación de la bebida.

El calcio y el silicio, además de influir en su color, ayuda al fortalecimiento de los huesos. La cerveza, junto con los plátanos, es la principal fuente de silicio en nuestra dieta.

Los sulfatos dotan del sabor amargo a la cerveza, mientras que los cloruros afectan su textura. Estos minerales son los responsables de aportar propiedades funcionales que hidratan a las células de tu organismo.

Un estudio de la bióloga María Fernanda Pacheco Mendoza, de la Universidad Simón Bolivar, señala que si bebes un trago de cerveza después de hacer ejercicio, además de hidratarte, disminuye la presión arterial y los niveles de azúcar en la sangre.

4. Adiós a los problemas de memoria

Olvídate de las dolorosas inyecciones de Bedoyecta. Si te hacen falta vitaminas, el consumo prudente de cerveza podría beneficiarte.

Al estar integrada por levadura, esta bebida contiene tiamina, que nuestro organismo necesita para utilizar los carbohidratos de la mejor manera y que es necesaria para aliviar problemas digestivos, como falta de apetito y colitis.

Además ayuda a aumentar la energía y previene la pérdida de memoria.

La cerveza también contiene vitamina B2 (riboflavina), que sirve para estimular el sistema inmunológico, ayuda a mantener sano el cabello, la piel y hasta las uñas (las egipcias no estaban equivocadas).

Otra sustancia benéfica es la niacina o vitamina B3, que ayuda al funcionamiento normal de las grasas y azúcares, mejorando los niveles de triglicéridos. Es por esto que cuando una persona tiene anemia, se le recomienda tomar levadura de cerveza como método naturista.

La malta, además, contiene folatos, que son una forma derivada del ácido fólico. Este compuesto favorece la producción de glóbulos rojos y ayuda a las células a utilizar proteínas. Los folatos también se asocian con la reducción de riesgo de tener malformaciones en la médula espinal.

A continuación te mostramos cuál es la proporción de vitaminas, minerales y ácido fólico que hay en la cerveza. Si tomas un litro, con o sin alcohol, te aportará, por ejemplo, el 100% de silicio y el 50% del magnesio que requiere tu organismo diariamente.

5. Olvídate de las arrugas

El consumo de un litro de cerveza aportaría a la dieta un 20% del consumo de flavonoides, pero ¿qué son y para que sirven? Son los pigmentos naturales presentes en vegetales y frutas como la fresa, naranja, la uva y por supuesto en la malta. Estas sustancias son antioxidantes naturales que reducen el envejecimiento del organismo y también te protegen de enfermedades cardiovasculares.

6. Facilita la digestión y estimula el apetito

La cerveza aporta una importante cantidad de la ingesta recomendable de fibra soluble y puede complementar el aporte de fibra de otros alimentos. Esto de nuevo es gracias a la malta.

El contenido en fibra soluble cambia mucho de unos estilos de cerveza a otros, pero consumir un litro diario puede aportar entre 4 y 60% de lo recomendable en la dieta, lo que ayuda a tener una mejor digestión.

En cuanto a la estimulación del apetito, se debe al lúpulo, el cual funciona como un sedante muy suave que ayuda a despertar las enzimas que requieren de alimentos.

7. Propicia la formación de colesterol bueno

El alcohol etílico, siempre y cuando se consuma con moderación, aumenta el llamado “colesterol bueno” constituido por lipoproteínas de alta densidad. Este compuesto reduce el riesgo de accidentes cardiovasculares.

En las variedades de cerveza hechas con trigo existe una cantidad considerable de arabinoxilanos, a los que se les atribuye beneficios en contra de enfermedades gastrointestinales y obesidad.

8. Es una bebida baja en sodio

El contenido de sodio en una cerveza es muy similar al promedio que contiene el agua potable y es 16 veces menor que el de la leche de vaca. Este mineral permite el equilibrio electrolítico. La relación entre el potasio y el sodio es tan alta que provoca efectos diuréticos. Por eso, si tomas mucha cerveza tienes que ir al baño varias veces.

9. ¿Panza chelera? No, la cerveza no engorda

La barriga de Homero Simpson se debe a las rosquillas, no a su amor por la cerveza. Es falso que la chela engorde, por el contrario, aporta pocas calorías. Un adulto sano requiere entre 1000 y 1200 calorías al día, así que una dieta sana debe considerar dividir esta cantidad entre todos los alimentos que se consumen.

El hígado, el cerebro y el corazón, en condiciones normales, consumen de un 60% a 70% del gasto total de calorías del organismo.

Un vaso de cerveza aporta 125 calorías.

Salud y cerveza de México A.C.

Cerveceros de México es la única instancia empresarial en nuestro país que ha impulsado un proyecto de investigación científica para descubrir la mayor cantidad de información posible sobre el producto que comercializa: la cerveza. Por medio de la asociación civil Salud y Cerveza de México A.C., un consejo de médicos e investigadores evalúan las tesis de expertos en química, salud y demás disciplinas para ampliar nuestro conocimiento sobre la bebida de malta de manera objetiva.