Los ingredientes que conforman la cerveza

Por Hilda Delgadillo e Ingrid Cubas

La ley de pureza sobre la cerveza, que emitió Guillermo IV, era clara en cuanto a los ingredientes que una cerveza pura de origen alemán requería: agua, levadura, lúpulo y malta de cebada.

Hoy en día, la práctica no ha cambiado tanto, pues aproximadamente el 90% de la cerveza es agua, por lo que tiene la maravillosa propiedad de quitarnos la sed después de darle algunos tragos. Para darle su sabor característico, hay quienes la obtienen de manantiales específicos para no variar su producción. Esta agua tiene que ser pura, potable y preferentemente sin sabores ajenos a ella, a menos que se desee darle cierta nota en especial.

Por su parte, el lúpulo es la planta que da ores con apariencia de piña para aportar el sabor amargo a la cerveza; del mismo modo, se relacionan con la espuma que se forma y con la oxidación de nuestra bebida. Se dice que los romanos lo empleaban como si se tratara de espárragos para condimentar al gusto cada uno de sus platos. También presenta divisiones, pues los hay amargos y aromáticos.

La cebada también forma parte determinante en la elaboración de una cerveza; incluso cuando han llegado a usarse otros cereales como el trigo y la avena. La cebada tiene mayor proteína que el resto, por lo que contribuye a que se forme más levadura y con ella, espuma. Data del esplendor del antiguo Egipto, donde la conocían como pan-cerveza. Sin embargo, la que se usa para hacer cerveza se selecciona específicamente para eso, pues requiere que pueda transformarse en malta. Por si fuera poco, es la que dota de aroma a nuestra bebida por su mezcla de enzimas, azúcar, vitaminas y minerales. Por su parte, la levadura es la encargada de la fermentación de la cerveza, el proceso mediante el cual se produce el alcohol.

En los últimos años, también se han empleado ingredientes distintos a los de la receta tradicional, como arroz, menta, chocolate, maíz, miel, avellana, frutos rojos, jarabes y otros. Aunque los puristas suelen no estar de acuerdo con esta práctica, no deja de ser interesante degustarla.

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