Los tipos de cerveza

Para empezar a categorizar la cerveza, es preciso dejar atrás el mito de que se clasifica sólo en clara y oscura. Nada puede estar más lejos de la realidad, pues su principal división corresponde a la fermentación con que se realizan para dividirse en Ale o Lager.
En el caso de las Ale, la principal característica consiste en emplear levadura que puede fermentarse a gran escala, llegando a alcanzar temperaturas de 15 a 25ºC para obtener una cerveza en aproximadamente una semana con notas florales y de frutas. Esto es lo que las diferencia de las Lager, ya que su levadura es de fermentación baja, por lo que se pueden obtener distintos estilos.
Mientras que las Ales suelen ser americanas, belgas, inglesas, alemanas, irlandesas, rusas y escocesas, existe una serie de estilos que se desprenden de esta división geográfica.
Algunas de ellas son: Red Ale, Blonde Ale, Brown Ale, ipa, Stout, Pale Ale, Porter, Stout, entre otras.
Por otro lado, entre las Lager podemos encontrar una gran variedad de cervezas Pilsner, Pale Lager, Dark Lager, Strong Lager, Munich, Viena, Bock y otras.
Las Lager surgieron en el momento en el que la refrigeración artificial fue posible. Su nombre proviene justamente de la palabra alemana lagern , que significa almacenar, debido a que las guardaban para su conservación de tres semanas a seis meses para que su sabor se concentrara con el frío del almacén. Podemos encontrarlas de trigo y de cebada, por lo general son ácidas y espumosas pero verdaderamente refrescantes, por lo que constituyen la opción perfecta para beberse durante el verano.