Recorrido refrescante por los exquisitos maridajes con cerveza

Al viajar descubrimos y experimentamos nuevas sensaciones que nos hacen disfrutar de la vida de forma distinta a la habitual. Y qué mejor lugar para relajarse y divertirse que las playas mexicanas. Recorrer de un extremo al otro del país, desde el Océano Pacífico y el Mar de Cortés, al mar turquesa del Caribe Mexicano, se prueban nuevos sabores y aromas, teniendo una fresca cerveza como compañera. Malta, lúpulo, agua, cebada y el calor de la playa son los ingredientes que componen la gran variedad de cerveza que existe, como las de barril de Heineken, las embotelladas y las artesanales. Así como las playas, cada cerveza tiene su encanto, pero con el factor común de que se disfruta con la rica gastronomía mexicana.

Entre Acapulco e Ixtapa-Zihuatanejo, Lo Sereno es un oasis rodeado de arenas vírgenes, montañas y mar, en las orillas de la hermosa playa Troncones. Su comida gourmet se prepara con ingredientes frescos locales. En su menú, que varía como la altura de las olas, ofrece tiritas de pescado y ricos ceviches. Para acompañar estos platillos, la cerveza Lager es ideal. Esta cerveza de color oro pálido o ámbar se fermenta a bajas temperaturas y es almacenada en frío. Al ser ligera y de graduación moderada, respeta el sabor del pescado y hace brillar a la cebolla, el aguacate y los cítricos.

Al cobijo del clima cálido de la Riviera Maya, en Tulum, se encuentra Papaya Playa Project, un coqueto hotel sustentable en medio de la selva que combina las modernas comodidades con lo rústico de la naturaleza.

En su huerto se cultivan varios ingredientes con los que se preparan los platillos de influencia maya de su menú, mientras que el resto se adquiere en el mercado local. Su aguachile de caracol blanco es una exquisita mezcla de tomate verde, pepino y cilantro que marida muy bien con una cerveza Bitter Ale, que por su delicado toque amargo y su carácter seco, exalta los sabores, así como la Corona Cero sin alcohol.

Belmond Maroma Resort & Spa es un edén dentro de otro. Ahí los días son hermosos y llenos de aventuras, en tanto que las veladas son románticas y tapizadas de estrellas. Sin duda, un lugar para disfrutar de la naturaleza, de los paisajes y de la atención más completa. En su restaurante “El Sol” se disfrutan las originales enchiladas de langosta servidas con mole negro, puré de elote, crema, cilantro y ajonjolí tostado.

Por el sabor intenso del mole con el sabor del chocolate, se marida con cervezas de tostados altos, como la Brown Ale, la Porter o mejor aún, con la cerveza irlandesa Guiness Draught negra, cremosa, fuerte, amarga por el lúpulo y dulce por la malta, con abundante espuma.

Grand Velas Los Cabos es sinónimo de lujo y de confort. Se localiza justo en el punto de unión del Mar de Cortés y el Pacífico, como un portal entre el océano y el desierto. Su oferta all inclusive está pensada para brindar la mejor gastronomía especializada a través de sus restaurantes, como Velas 10, donde se preparan finos cortes de carne. Aquí, la más jugosa hamburguesa de carne de res con cebolla caramelizada, tocino y queso se marida con una cerveza Irish Red Ale de la cervecería artesanal Alebrije, que por las notas de malta y caramelo armoniza con el sabor del queso y resalta las notas de cereal del pan. Las sutiles notas de aroma herbal y de frutos secos se entrelazan con el aroma de la carne y las cebollas.

Así como en la vida, en el maridaje no existen reglas. En realidad, se trata de pautas formadas con cierto nivel de cordura y un toque personal de experiencia.

Con el clima de las playas como ingrediente principal, se facilitan las combinaciones de comida con cerveza. Aunque algunas funcionan mejor que otras, si nos gusta, entonces es la ideal.

Por Deby Beard

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