El origen del Caballito, vaso tequilero por excelencia

Lo más seguro es que si eres fan del tequila, más de una vez te has tomado un shot de este. Pero ¿alguna vez te has preguntado sobre ese vasito del que acabas de tomar? Caballito es el nombre con el que se le conoce al vaso tequilero.

Este es de vidrio, tiene forma cilíndrica, con cierta angulación que hace que la boca sea más ancha, esto según la Academia Mexicana del Tequila.

Ahora bien, si eres fan del tequila y regularmente tomas en caballitos, ya sabías esta información, pero ¿conoces su origen?

Para conocer su origen tenemos que alejarnos en el tiempo hacia la época de los hacendados y dueños de tierras ricas en agave. Es costumbre salir a caballo para poder supervisar de manera más eficiente el trabajo realizado en estos campos.

En esa época era común que los hacendados llevaran consigo dos contenedores llamados guajes. En estos se cargaba agua en uno y tequila en el otro.

Beber el tequila de golpe no es algo que se comenzó a hacer en nuestra época moderna. Los hacendados tenían la costumbre de llevar al cuello un cuerno de bovino ahuecado para poder beber el tequila de manera más rápida. Cuando se les cuestionaba sobre semejante artefacto colgando de su cuello, los hacendados respondían que era para “el tequila en el caballito”.

Sal y Limón:

La costumbre de tomar tequila con limón y sal comenzó en 1800, la bebida era demasiado fuerte por su proceso de destilación artesanal,  al ponerlo en la boca era muy agresivo. Para hacerlo más armonioso, se recurría a la sal y el limón.

Al poner la pizca de sal en la lengua, se produce una mayor salivación. Esto contribuye en la disminución del impacto que tiene el tequila. Al tragarlo, es recomendable chupar un limón, pues puede aliviar el escozor que deja esta bebida.

 

 

 

 

Fuente: Academia Mexicana del Tequila