DELICIAS OAXAQUEÑAS

M1

 

M2

 

Declarada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, la gastronomía de Oaxaca es un goce de aromas, sabores y texturas, capaz de deleitar al más exigente de los paladares

Por Hilda Delgadillo.

 

La preparación de los platillos oaxaqueños es un verdadero arte, ya que su elaboración es el resultado de la combinación de chiles, especias, verduras, carnes y frutas. Basta recorrer todo el estado para conocer su tradición, cultura y la extensa variedad de su gastronomía representativa.

 

Por su diversidad, riqueza y complejidad, las recetas oaxaqueñas se han conservado a través de mucho tiempo. Y la mejor ma­nera de conocer un estado, es probar sus delicias en un lugar auténtico como lo es Guzina Oaxaca, que además de conser­var la esencia de la cultura, representa lo más tradicional de este bello estado.

 

Con un menú de platillos auténticos, oaxaqueños de las 8 regiones que la con­forman, combinadas con creaciones de su autor y dueño el Chef Alejandro Ruiz, Guzina Oaxaca presenta sus platillos con el toque casero que lo caracteriza.

 

 

TORTILLA DEL VALLE CENTRAL O TLAYUDA TRADICIONAL

 

Su tamaño y sabor difieren notablemente de las tortillas de maíz que conocemos, pero su característica principal es su sabor y la consistencia crujiente no tiene igual. Suele prepararse con asiento, conocido también como esa manteca que queda al preparar las carnitas, esta grasa es lo que le da todo el sabor a la tlayuda. Se le agre­ga además frijoles, quesillo, tasajo, chori­zo o chapulines, así como una guarnición de rábanos y tomate. Saborearla como botana típica o como entrada, siempre será una delicia. Acompañada de mezcal Espadín y sal de gusano de maguey, que se consigue con los insectos machacados.

M4

CEVICHE DE ATÚN

Guzina Oaxaca combina sus expresiones gastronómicas de cocina de autor con in­gredientes de la entidad para aportar uno de los platillos que se convierten en gran­des clásicos de su cocina. Como ejemplo de ello es este ceviche de atún que se sirve con xoconostle, tomate criollo y caca­huate. Va acompañado de chile isleño y chile de agua, para darle un poco de picor. Maridado con Tierra Grana , una cerveza artesanal muy ligera, compuesta de flores de Jamaica que hacen que su sabor floral y ligeramente ácido contraste con el sabor picante de los mariscos.

 

M3

MOLE NEGRO

Conocido como el rey de los moles, ade­más de ser el más conocido de la región, este mole negro con pechuga de guajo­lote, es una mezcla de chiles y especias con masa de maíz y vegetales. Su aroma e intenso sabor aporta la consistencia y combinación de todos los ingredientes incorporados. Acompañado con arroz y chepil, una hierba silvestre rica en calcio y hierro. Esta leguminosa aporta un sabor fuerte y agradable. Se agrega rodajas de plátano macho y es maridado con mezcal Ensamble.

 

MANCHAMANTELES

No podía faltar este mole afrutado que lleva piña, manzana, plátano macho, chile rojo y mulato. Una exquisita salsa versá­til de sabores dulces, salados y picantes. Acompañado con filete de res y un poco de guarnición. Inspirado por las regiones en donde se prepara que es toda la cuen­ca del Papaloapan y la zona de Tuxtepec, porque es un plato muy típico de esos lu­gares. Maridado con agua de xoconostle, ese fruto nacido del nopal, parecido a una tuna y que tiene propiedades benéficas. Al licuarlo con un poco de azúcar y piña, pro­porciona una bebida refrescante.

 

M5

NATILLA

DE ROMPOPE

Y para endulzar el paladar, no hay nada mejor que un postre regional como la na­tilla de rompope con vainilla de Usila de la región de Tuxtepec . El aroma de esta vainilla envuelve a este platillo como un perfume puro y destaca su sabor dulce. Lo maridamos con chocolate típico de agua. Esta bebida prehispánica que se­gún la mitología tolteca, el cacao era el árbol preferido de los dioses, ya que lo cuidaban celosamente porque de él se extraía una bebida reservada sólo para su deleite.