Kendall-Jackson, vinos californianos imperdibles

Tuvimos la oportunidad de asistir a una cata de vinos Kendall-Jackson donde su enólogo Randy Ullom nos compartió detalles de la historia de la vinícola, así como de algunas de sus etiquetas en el restaurante Jaso.

 Por Ingrid Cubas @ingrid_cb

La historia de los viñedos Kendall-Jackson comenzó en 1982 cuando Jess Jackson, un abogado de San Francisco, se encontraba buscando una casa de campo y quedó impactado por el paisaje que encontró en el valle. Fue así como construyó su propia vinícola basándose en la importancia de la familia, la fortaleza de moldear el carácter a través del trabajo y el compromiso de ofrecer vinos de alta calidad que representen el terroir de California.

Su primera venta fue a un Oyster Bar en Nueva York, ya que su Chardonnay tiene aromas de manzanas verdes y toques cítricos, lo que lo convierte en el complemento ideal para la oferta de mariscos y pescados que se encontraban en aquel restaurante. Este vino es justamente el más vendido y premiado de la familia.

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Por 25 años, Randy Ullom ha sido el enólogo a cargo de las mezclas en cada etiqueta que se produce en las 4mil hectáreas de Kendall-Jackson, compañía que ha pasado los dos últimos años en asociación con Freixenet.

La posición geográfica de los viñedos dota a las uvas de un sabor muy peculiar debido a las condiciones meteorológicas donde la neblina y la aparición de los rayos del sol son potentes, garantizando una asombrosa madurez y acidez a sus uvas.

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Camarón en salsa thai, menta, cilantro, albahaca y cacahuates
Kendall-Jackson Vinter’s Reserve, Chardonnay, California 2015

Para desarrollar su Pinot Noir, también eligieron California. En su sabor predominan las notas de hojas secas que remiten directamente al bosque así como fresas, frambuesas y moras azules, cerezas y pasas que le aportan taninos muy presentes. El color es intenso y brillante, la piel de la uva se encuentra muy pegad al fruto y al ponerse a añejar en barrica de roble francés de 8 a 10 meses, culmina en un resultado excepcional, como seda en el paladar.

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Espárragos asados con trufa negra, queso de cabra orgánico, portobellos y arúgula
Kendall-Jackson Vinter’s Reserve, Pinot Noir, California 2014

En cuanto al Merlot, se produce en la región de Sonoma Country, precisamente en la zona donde las cepas reciben el roce más cálido de un clima frío, por encima de la temperatura que se alcanza en el Russian River de California. La temperatura del aire tiende a descender acorde a la altitud y el vino posee notas suaves de chocolate que nos podrían llevar a relacionarlo con etiquetas de Burdeos como el afamado Petrus.

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Pechuga de pollo orgánica, arroz basmati, kale, coliflor rostizada, pasas, almendras, salsa coq au vin
Kendall-Jackson Vinter’s Reserve, Merlot, Sonoma Country, 2010

En cuanto a el Cabernet Sauvignon de Kendall-Jackson, se produce de 500 a 800 metros de altura. Los suelos son muy volcánicos y dejan cierto aroma en el vino cuyos taninos son notables a la vez que deja un sabor suave y aterciopelado. Va muy bien con chocolate amargo, tiene aroma a frutos rojos y cerveza de maíz tostado.

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Sacher con ganache de chocolate amargo y frambuesa

Kendall-Jackson Vinter´s Reserve, Cabernet Sauvignon, Sonoma Country, 2014

 Cabe mencionar que toda la producción de vinos Kendall-Jackson es orgánica y posee certificado de autosustentabilidad. Para ellos, es importante proteger sus tierras para el futuro mientras apoyan a los granjeros y los vecinos de la zona. Es por eso que trabajan con energía solar y emplean baterías Tesla, además de que usan sistemas de ahorro de agua. En palaras de Randy, “cuando haces vino, deseas que todo esté lo más limpio posible”