DIDIER MARIOTI

JEFE DE CAVA DE H.G. MUMM

Tener ese puesto en la casa creadora del champaña oficial de la Fórmula 1 debe ser una de las mejores labores en el mundo y ese puesto lo ocupa este francés.

Foto: Román Gómez @playadura

Foto: Román Gómez @playadura

Por Martín Ángeles

Es ingeniero en industria alimentaria, profesión que eligió después de descartarse a sí mismo como un futuro médico cirujano. “Era bueno en la escuela, pero la verdad un poco flojo. Para ser cirujano necesitas mucho tiempo y no estaba seguro de ir a la Universidad y dejar mi libertad para estar en cursos y tareas. Para mí no era la mejor manera de conseguir mi diploma”, comenta.

El tiempo le dio la razón. Ahora instalado como jefe de cava de la prestigiosa H.M. Mumm, Didier Mariotti sabe que combinó bien su ingeniería con la especialización como enólogo, casi tan bien como se mezclan los aromas y sabores de los vinos y la champaña con la gastronomía.

Este año, la Fórmula 1 volvió a México, y con ese incentivo H.M. Mumm introdujo al mercado mexicano su champaña Mumm Cordon Rouge, la única con la que celebrarán sus victorias los pilotos de elite. Didier es un amante de los vinos y no tiene problema en ver cómo se derrama ese dorado licor.

“Amo el vino en general, mi trabajo es ofrecerlo a la gente, darle diversión. Si te gusta beber vino con hielo o con jugo, ese es tu problema, no mío. Lo importante es disfrutar el momento, así que no hay una manera correcta de disfrutar el vino. En la Fórmula 1 puedes ver a pilotos manejando por unas horas arriesgando su vida.¡Evidentemente van a festejar si ganaron! Para mí lo más importante es ver a la gente feliz, mi trabajo es compartir esa felicidad”, asegura el francés, admirador del piloto Roman Grosjean.

Especialmente le gustan los vinos. Al año, por ejemplo, degusta alrededor de 400 etiquetas. Sin embargo, lo que más disfruta de ello es poder compartir su tiempo con los amigos aunque sin embriagarse.

“No soy muy afecto al whisky, pruebo ocasionalmente el cognac y todos los tipos posibles de ron, pasé un tiempo en Martinica y me gustan los de ese país”.

Asegura que de nuestro país, sólo ha probado el tequila, pero que no se identifica mucho con las bebidas fuertes, y que tampoco se ha atrevido a realizar un maridaje con platillos típicos de la gastronomía mexicana.

“Es muy complicado hacer catas y maridajes con comida picante o muy especiada, la champaña es muy delicada. La comida que mejor va con ella es la japonesa. El sushi, sashimi o el tempura pertenecen a una gastronomía muy sencilla y fina”, concluye.