RUBÉN ACEVES

EMBAJADOR MUNDIAL DE CASA HERRADURA

“Catar no es beber. Catar es degustar, identificar y clasificar. Para ser un catador profesional necesitas mucho entrenamiento del paladar y una nariz lo suficientemente buena para identificar toda clase de bebidas”

desdoble

Foto: Román Gómez @playadura

En Casa Herradura tengo varias cachuchas. Soy el director internacional de desarrollo de marca, maestro catador, historiador y embajador mundial de Casa Herradura desde hace quince años.

Empecé a beber tequila a los 16 años. Mi abuela me enseñó. No me quería ver haciendo el ridículo cuando bebiera con mis amigos, así que me entrenó durante todo un verano bebiendo Herradura blanco. Ella se tomaba un par de onzas antes de comer todos los días.

Mi primera reacción fue de desagrado como le sucede a todos, o bueno, como a la mayoría. Pero le tienes que ir agarrando el lado. Te vas acostumbrando poco a poco, vas entendiendo de qué se trata y apreciando su sabor, sus notas, sus efectos.

Bebo tequila a diario desde hace 41 años. Como me la paso viajando hago muchas relaciones con los medios masivos de comunicación y con restauranteros, bartenders y mixólogos, de tal manera que siempre los invito a cenar para hablar de la marca, para enseñarles la historia detrás de esta empresa y los enseño a degustar un buen tequila.

En qué país se bebe más nuestro tequila. En Estados Unidos. Pero sucede que el consumidor de cualquier parte del mundo cuando prueba un buen tequila, se sorprende y dice: “esto es una maravilla”. Antes no llegaban al extranjero las mejores marcas, por lo que había una idea de que el tequila no era un licor de buena calidad. Eso ha complicado un poco las cosas para convencer a la gente de que si tuvieron una mala experiencia con el tequila se debe solo a la marca que consumieron o a la forma en que se lo bebieron.

En qué país hemos tenido más problemas. El gran tema de hoy es China. En el tequila, como todos los licores, básicamente el alcohol es un etanol, pero el tequila tiene una ligera proporción de metanol. Y en toda la región asiática les da miedo el metanol. Hace 20 años fabricamos un tequila especial para Japón. Y con China estamos batallando un poco por ese lado. En el aspecto de las regulaciones, pues cada país es un relajo: Brasil es complicado, Rusia es complicado.

Llegué a Casa Herradura hace quince años. Uno de los dueños, que sabía de mi pasión de toda la vida por el tequila, me invitó a trabajar porque necesitaba gente como yo. Hago un poco de todo. Soy el responsable de marketing, me reúno con todas las distribuidoras para asegurarme de que estén bien entrenadas en el entendimiento de lo que es nuestro tequila y cómo poder venderlo mejor. Me dedico a viajar, viajar y viajar, a revisar todos los centros de distribución y perfeccionarlos, mejorarlos, y buscar nuevos mercados para la marca.

En México el consumo sigue estable, sin crecer demasiado. Pero ahora la gente en nuestro país está optando por beber los tequilas de mejor calidad, los Premium, dejando de lado las marcas de baja calidad. Pero el volumen de ventas sigue siendo el mismo desde hace varios años.

Qué representamos para Jalisco. El tequila es una de las cosas más representativas de Jalisco. No tengo las cifras en términos de cuánto del Producto Interno Bruto estatal representa la industria tequilera, pero es muy importante. Hay 156 destilerías que generan más de 45 mil empleos directos y otros 60 mil indirectos en todo el estado.

En qué posición nos encontramos a nivel global. Después de 15 años la compañía está mucho más madura, mejor organizada, mejor orientada en sus etiquetas y en su mercadotecnia. Es una empresa muy sólida con 145 años de historia. Cuando yo entré vendíamos en 25 países y no ganábamos dinero. Ahora estamos en 85 países y nos va muy bien.