De México para Burdeos y de Burdeos para México

Por: Andrés Amor @andresamor11

Como es natural en nuestra cultura latina, buscamos héroes, aquellas personas de quiénes hablar, líderes a quiénes seguir, los tenemos en todos los ámbitos y paulatinamente en el tema del vino mexicano han ido surgiendo. Hay enólogos y bodegueros que cada día son más famosos, marcas y etiquetas en las que sorprendentemente la gente reconoce a su creador y hasta menciona la semblanza de su vida con verdadero orgullo nacionalista.

Hoy en día no es el caso de Lourdes Martínez Ojeda, quien hasta hace un año no figuraba en las pláticas de los círculos de enófilos en México, pero sin duda su vida y sus logros se tienen que compartir, ya que es un verdadero Orgullo Mexicano. A continuación les platico su historia.

María Lourdes Martínez Ojeda es originaria de Ensenada, Baja California. Desde pequeña su papá le mostró el increíble mundo del vino, y aunque no se dedicara a él, lo disfrutaba enormemente. Su padre fue la primera persona que sembró en ella una semilla que años después florecería en una pasión que la llevaría muy lejos.

A sus 18 años decidió viajar a Francia. Su objetivo era únicamente aprender el idioma, sin embargo ella se estaba adentrando en el país con más tradición vitivinícola del mundo. No tardó en buscar estudiar algo que tuviera que ver con esta cautivante bebida, así que ingreso a un bachillerato en el Liceo Agrícola de Blanquefort en Burdeos, haciendo una especialidad de viticultura y enología. Después, realizó sus estudios en la Universidad de Agronomía de Burdeos en producción vitivinícola, donde seleccionó especializarse en calidad. Por último, hizo un máster de enología en la Facultad de Enología de Burdeos. Créanme, muy pocos en México cuentan con esas credenciales.

En 2008, terminando sus estudios, recibió una oferta para formar parte de un equipo de trabajo en una de las mejores bodegas del mundo situada en una de las zonas de mayor prestigio en Burdeos, Francia, me refiero a Chateau Brane Cantenac, proveniente de Margaux.

Para dimensionar lo que esta mexicana lograba antes de cumplir 30 años, debemos entender que Burdeos es conocida como la capital mundial del vino, tiene aproximadamente 117 mil ha de viñedos con 9 mil Châteaux y se subdivide en 60 apelaciones de origen. Conocí a Lourdes a principios de 2014 en México durante un evento sin precedentes organizado por el catador mexicano René, en el que Lourdes Martínez y Henri Lurton visitaron México para platicar sobre Brane Cantenac. Sus intenciones con este país iban más allá de hablar de sus vinos de Margaux, la noticia fue que la Familia Lurton, Henri y sus hijos Nicolas y Vincent, invertiría en México para hacer vino de la mano de su directora de calidad y orgullo mexicano Lourdes Martínez Ojeda.

Hoy puedo decirles que la bodega mexicana Henri Lurton es una de las promesas enológicas más importantes de los últimos años. Después de un arduo proceso de investigación de zonas, variedades y climas escogieron diferentes viñedos en Baja California para desarrollar seis vinos. Tres vinos blancos salieron primero al mercado a mediados del 2016. Fueron presentados un Sauvignon Blanc elegante y de un perfil más europeo que americano, y dos versiones de un Chenin Blanc diferenciados por su elaboración en acero inoxidable o reposo en barrica de roble. Sorprendentemente, los premios a estos vinos no se hicieron esperar, pues desde su primera añada Le Nebbiolo y Le Chenin obtuvieron medalla de plata y oro respectivamente en el respetado concurso internacional Mundus Vini, dond su único catador mexicano René Rentería nos daba la primicia de esta noticia que refleja la técnica de esta enóloga mexicana o, como lo dirían en Francia, su savoir faire.
Brindo por los mexicanos que triunfan en el extranjero, pero aplaudo aún más a quienes regresan a su país a enriquecer su cultura.