Hotel Carlota | Una Nueva Historia

Por Sergio Ramos

 CARLOTA2

En el corazón de la Cuauhtémoc encontramos este hotel que por su diseño, arquitectura, privacidad y servicio se ha vuelto una de las joyas boutique de la capital mexicana.

Hasta hace algún tiempo funcionaba como el hotel Jardines Amazonas. Era uno de los secretos mejor guardados de la colonia Cuauhtémoc. Recientemente volvió a abrir sus puertas luego de un intenso trabajo de remodelación que abarcó todos los aspectos: arquitectura, interiorismo, diseño y comunicación. De la mano de un grupo de creativos mexicanos que lanzaron propuestas que en conjunto representan una evolución armoniosa con el pasado, el Hotel Carlota es, en la actualidad, una de las propuestas más originales en cuanto a espacio y diseño en la Ciudad de México.

CARLOTA3

Cuatro son las entidades creativas que contribuyeron con su trabajo a esta renovación: el Taller de Arquitectura de Javier Sánchez, Cadena Concept Desing de Ignacio Cadena, La Metropolitana y el chef Joaquín Cardoso.

El objetivo de la remodelación era lograr una fusión entre pasado y presente. El hotel, inaugurado en la década de los sesenta, conservaba esos acabados de mitad de siglo pero en una situación verdaderamente ruinosa. Una de las prioridades del equipo era mantener la esencia del estilo original pero con una intervención posmoderna que trascendiera en algo totalmente nuevo. La tarea no era sencilla. ¿Cómo conservar la esencia de algo que ya tiene más de medio siglo de vida al tiempo que se busca dar una imagen contemporánea en la que el pasado conviva en armonía con el presente?

El arquitecto Javier Sánchez es conocido por sus proyectos inmobiliarios, la recuperación de espacios públicos, el cuidado del patrimonio arquitectónico y la intervención contemporánea. Ignacio Cadena, por su lado, es un creador de conceptos urbanos desde una perspectiva multidisciplinaria a través de la arquitectura, interiorismo, diseño y comunicación de los sentidos.

CARLOTA4

La Metropolitana, creada en 2008 por Rodrigo Escobedo, Luis David Arredondo, Mauricio Guerrero y Alejandro Gutiérrez, ha sido una de las mayores apuestas del diseño independiente mexicano con creaciones que apelan a lo “rústico perdurable” y que les ha permitido intervenir restaurantes, museos y espacios al aire libre. El chef Joaquín Cardoso, del restaurante Pujol –ubicado como uno de los mejores 50 restaurantes del mundo de acuerdo con la lista de San Pellegrino- se ha enfocado a lo largo de su carrera en conseguir platillos y bebidas en su mayoría de origen orgánico y sustentables.

Cada entidad puso su grano de arena en la intervención de este espacio que, en lo arquitectónico,  ha conservado buena parte de su estructura original pero al que se le añadieron acabados en concreto y madera que le dan un tono brutalista y minimalista al conjunto. Se pretendió también conservar la esencia de barrio, mantener el hotel alejado de cualquier prototipo de hotel de cadena y fundirlo con la esencia cultural y bulliciosa de la Cuauhtémoc.

CARLOTA 5

Carlota luce como un hotel boutique en el que predominan los colores  blanco, negro, gris, madera y verde, con la alberca original cuyo azul turquesa se ve proyectado en el techo y piso del restaurante de la terraza. Nada desarmoniza. Todo parece salido de la misma mente creativa: hasta la carta del restaurante luce como una extensión del ambiente relajado, botánico y urbano en el que lo vintage adquiere nuevas connotaciones.

En total, Carlota cuenta con 36 habitaciones (23 estándar, 2 estándar con terraza, una doble, 8 suites y 2 master suites) con piezas de los artistas mexicanos Christian Camacho, Tomás Díaz, Omar Barquet y Luis Nava.