Caminos D´Vinos, un nuevo destino vinícola

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Por: Sergio Ramos

Guanajuato apuesta por el vino para renovar la economía de algunas comunidades afectadas por la migración.

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En la comunidad de Sangre de Cristo, a treinta minutos de la ciudad de Guanajuato, se encuentra la ex hacienda de Jesús María, una construcción del siglo XVII que hasta hace poco se encontraba en ruinas.

Gracias a la labor de un grupo de inversionistas a través de la empresa Lintel (que ha creado varios parques industriales en el estado), esta construcción ha sufrido un cambio radical: de ser un lugar abandonado en el que la maleza lo había cubierto casi todo, ahora es un hermoso hotel boutique con 27 habitaciones.

El lugar ofrece todo lo necesario para aislarse del ruido, del estrés de las ciudades y convivir en armonía con la naturaleza y con ese México de postal que aquí se vuelve realidad.

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La ex hacienda cuenta con siete espacios para eventos (desde bodas hasta convenciones), área de asadores, una capilla decorada con cristales y maderas, una cava, una plaza de vendimia y el restaurante El Tinto, junto a una terraza desde la cual se puede observar la otra atracción del lugar.

Se trata del viñedo Vinos D´vinos compuesto por 9 hectáreas que conforman lo que sus fundadores denominan como el viñedo más alto de México, a 2.400 metros sobre el nivel del mar.

Actualmente se han sembrado más de 30 mil sarmientos de ocho variedades de uvas procedentes de Francia y por las cuales se están apostando a dos variedades de vino blanco y seis de vino tinto. De esta manera, Guanajuato planea competir directamente con otras regiones vinícolas del país como el Valle de Guadalupe, Parras y Cuatro Ciénagas, en Coahuila.

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Este viñedo supuso un reto para los enólogos. Una de las razones es el terreno quebrado, en pendiente, sobre el cual se sembró la uva. Además, las intensas lluvias de este año supusieron un reto ante la erosión que estaban provocando.

Los resultados de este viñedo no los podremos apreciar sino hasta dentro de unos cuatro años. Mientras tanto, el viñedo y el hotel han contribuido a remozar toda la comunidad de Sangre de Cristo.

Sus habitantes han encontrado trabajo en ambos proyectos que van de la mano con la restauración de calles, embellecimiento de fachadas y capacitación para que sean ellos mismos quienes se beneficien con la llegada de turistas. De hecho, nos confiesan, algunas personas que habían migrado hacia Estados Unidos ante la carencia de oportunidades han regresado para trabajar en el pueblo.

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